VIDA SALUDABLE 0

4 formas de incluir alimentos que no nos gustan en nuestras comidas

¿Recuerdas qué alimentos (no plato) te obligaban de comer cuando eras niña?  Todas tenemos alguna verdura o menestra que no queríamos comer por nada del mundo.  Yo sufría con las alverjitas y con las vainitas, me sabían a fierro. Pero mi mamá me obligaba a comerlas porque eran nutritivas.  Aunque me quedara horas tratando de buscarles un escondite para desaparecerlas del plato.

Solemos tener un paladar caprichoso, y es probable que lo que no comiste de niña, ahora que tú eliges qué comer, ni las incluyas en tu alimentación. Pero has pensado ¿cuánto te estás perdiendo por limitar tu consumo de ciertos alimentos?  Quizá son los que necesitas para incrementar tu energía, subir tu hemoglobina, mejorar tu digestión y sentirte mejor.

Es importante satisfacer nuestro sentido del gusto, pero no es imposible educar y entrenar el paladar para recibir nuevos y mejores alimentos.

Te comparto algunos tips para que les des una segunda oportunidad a aquellos que no eran los favoritos en tu niñez.

Cambia la forma de comerlos

¿No te gustaba el zucchini crudo? Cocínalo al vapor, hornéalo, sazónalo.  Haz que su forma cambie. Por ejemplo, si no te gustan las espinacas, pero sabes que son una buena fuente de hierro y proteína, prueba en hacer una crema con ella o poner un poco en un omelette, donde quizá no sea el ingrediente principal. Así podrás incluirlas en otros platos, sin que sean tan evidentes.

De a pocos es mejor

Piensa en un alimento que rechazaste siempre, pero que quisieras incluir por sus beneficios. Busca una receta  en internet o en un recetario, pero que sea de un plato que disfrutes o que contenga insumos que sí te gustan.  En ella introduce el alimento que rechazabas, ve acostumbrándote al sabor y verás que lo disfrutarás.

Ají de gallina, mi plato preferido: Aquí escondida está la quinua 🙂

 

Por asociación

Me gusta saber que le puedo sacar la vuelta a mi mente.  Una forma de conseguirlo es que ella asocie ese alimento que no es de tu agrado a cosas buenas.

En el punto anterior, al incluir “ese alimento” en un platillo que te guste, habrás creado un vínculo con una comida que te da placer. Otra forma, es buscar el momento ideal para comerlo. Si no te gusta la manzana, pero sabes que es una buena opción de snack en la oficina, busca hacer una pausa y probar qué tal te va con esa fruta en ese momento de relax.  Quizá puedas untarle una mantequilla de almendras o maní y descubras que es una combinación perfecta. ¡Explora sin miedo!

La actitud lo es todo

Pon un poquito de tu parte y date el tiempo conocer los beneficios de estos alimentos.  Te ayudará a dar el paso y hacer el esfuerzo. Y si definitivamente no son de tu agrado, no pasa nada, sigue buscando mejorar tu alimentación con otras alternativas.

La mejor satisfacción de comer bien, es la de saber que te estás alimentando correctamente

Estos y otros  tips también están incluidos en mi programa online de 21 días, llamado Detox Para Encontrarte, ingresa al evento para reservar tu cupo: AQUI

Si tienes dudas, déjame un comentario aquí abajo o en mi página.

Te deseo un gran inicio de semana

¡Que estés bien!

 

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